Escrito por: Julieth Marulanda
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A las 3, a las 5, a las 6 o, en el mejor de los casos, Latinoamérica se levanta a las 7 de la mañana. Es la misma rutina todos los días: se levantan, se bañan, desayunan y corren para el trabajo o la universidad, que se les hizo tarde para llegar al trabajo desagradecido o a la desconsiderada universidad.
Mario Neta, del Cuarteto de Nos, relata esta realidad de una manera más bien directa. La canción inicia con la mañana de Mario Neta, un sujeto que se moviliza en una camioneta blanca vieja mientras escucha la radio (subo la radio a un volumen intenso, a veces prefiero no escuchar lo que pienso). En esa emisión, el locutor dice que la gente solo quiere estar ocupada para no ver la realidad y la vida tal cual es. Es aquí donde el Cuarteto inicia durísimo con la crítica a la modernidad y, por qué no, también a quienes viven en una burbuja y creen que la gente se levanta temprano y no conoce el mundo por mera diversión. Incluso, un ejemplo más actual de esto son los influencers de viajes que usualmente dicen frases como “Estás joven, sal y conoce el mundo” o “El mundo tan hermoso y tú encerrado en tu trabajo”. Y pues es claro que si no tuviera necesidades, no me encerraría en mi trabajo y viajaría, como si no fuera suficiente escuchar eso mientras voy con las piernas cansadas en un Transmilenio lleno de gente que al parecer tampoco quiere conocer el mundo.
Dando paso a la crítica, la canción continúa con la siguiente estrofa: “Todo demanda nuestra participación, las marcas, las redes o la televisión, pseudoactividades que nos atan y condenan para satisfacer voluntades ajenas”. Aunque esta canción fue estrenada en 2019, sigue siendo muy vigente. Ahora, con el auge del capitalismo y el hiperconsumo, nos vemos casi manipulados para continuar con actividades que normalmente no nos dan mayor beneficio. Y piense, querido lector: ¿alguna vez ha sentido que la compra de una Coca-Cola con su nombre le ha beneficiado en algo? ¿O alguna vez salió Carolina Gómez de la televisión y le ayudó con el arriendo? ¿No, verdad? A mí tampoco, y aún así, cuando hay sed acepto una gaseosa; en la casa acepto ver televisión con mi mamá y ver esos programas que, en una fachada muy inocente, nos quieren atrapar como consumidores, consumidores que se lo tragan todo entero, que no leen ni analizan lo que les venden.
Aún así, lo mejor de esta canción es su coro: “Trabajando duro, ganando el dinero y comprar lo que no sé si necesito pero quiero y cada mañana siempre me pregunto ¿Por qué el despertador quiere gritarme? ¡Dale! ¡Marioneta! ¡Son las siete! ¡Levántate!” Sin más que decir, esta interpretación se la dejo a usted, mi amigo lector.
Por cierto, hace poco vi que la Pestilencia hará su última presentación, también vi que viene Ed Sheeran, e incluso los autores de esta canción. A pesar de que a veces no tenga ni para el pasaje, me dan ganas de pedir prestado para asistir a alguno de esos conciertos y disfrutar de unas horas agradables. Y como diría el Cuarteto: “Y bueno, quizás un préstamo no viene mal, justo estaba yendo al mall para ver qué puedo comprar”.
Y bueno, al menos usted y yo entendemos que esto está mal y que tenemos que encontrar la forma de cambiarlo. Pero es que igual hay mucha gente que se conforma con escuchar a alguien decir que eso está mal y les da igual, o mejor dicho, pensarán algo así: “¿Me habla a mí? ¿Este tipo me habla a mí? ¿Será que no entendí? ¿Será que me perdí? ¿Y? ¿Para qué me voy a complicar? ¿Para qué me voy a cuestionar? Si soy feliz así”.
Antes del final, la banda nos regala esta increíble estrofa: “Sé que el silencio es a veces violento, pero estoy dudando si no será necesario escuchar un poco más lo que pienso y apagar un rato la radio”.
Es por ello, mi querido Mario Neta, que le invito a ser diferente, a no dejarse engañar por las redes, la radio o la televisión. Lea, infórmese, cuestiónese y no se lo trague entero.
Atentamente: Mario Neta.

